PRESENTACIONES Y PRÓLOGOS
EN UN CLIKC LAS DIMENSIONES DEL MAR
En un clikc pueden caber las dimensiones del mar.
Pero tales se hacen se deshacen y tornan a integrarse bajo la nóveda inquisición de la pupila, y el click está ahí, en su oficio de captura para la lista de las recientes formas tan venidas desde el antiguo. Arca de la espuma a la voracidad de la lente, el ancho cuerpo de agua y sal se tiende dísplido, convocando a sus criaturas para los pormenores del diálogo. Adelante del clikc, está la lente, atrás, la pupila de Gerardo Pineda, apostado en las vísceras del infierno verde, y al frente, entre verde y azul, las criaturas salinas que el mar convoca. El diálogo se inicia. Geometrías que sostienen en las manos el trofeo de la pesca; volúmenes que dinamizan el paisaje con un albo desfile de sonrisas; mecánicas renegridas a contrapunto con la pared encalada de la cooperativa pesquera; energías ovilladas en los vientres de las redes playeras, matrices del sueño; rostros dormitando de angelitos como los pedía Andrés Eloy Blanco; y las cabezas del ganado convertidas en animalitos del agua por imposición de inconmensurables esteros. Y un sol adivinado por la vista, quetzal ardiendo, por arriba y por abajo del sombrero de paja, por abajo y por arriba del vestido. Aquí todo huele a palmera , a cayuco, a camarón pescado, a sombras humanas reflejadas en el agua, también ardiendo ahí, en el punto hidráulico en donde se juntan los catetos y se licuan. Moreneces y pelicanerías en las que el ojo se convierte en el cobayo del desmesor, para que el vertical y el horizontal de la espuma inventen otra vez el filigrín de Nery Becerra mientras la rosa de los vientos y su clikc nervioso inventan los sofocos de Paredón, La Polka, Cabeza de Toro, Boca de Cielo, de lo que nos habla con los verbos de las formas Gerardo Pineda, aquel personaje que nació cuando nacía el mundo... cuando Tonalá naciendo entre la espuma sureste, cuando la espuma de este mar retratado en sus salinas criaturas.
|