Poesía
RÉQUIEM PARA UN POETA
A Carlos Pellicer
Te vas para no irte,
equilibrio transparente que se empeña
entre fuga y permanencia,
piel sonora del Usumacinta,
alma de agua,
ansia de agua,
verso de agua,
Sonetísimo de agua,
fuerza con la conciencia plena de su belleza.
Te vas para no irte,
para oírte espiral,
caracol de lumbre,
helicón de la mitología
entre sirenas y manatíes ecuatoriales.
Tu ausencia colma de presencia
-tambor de selva-
el vaso invisible,
el trazo invencible de la clorofila,
vena por donde corre el endecasílabo
para decir que estás,
que permaneces en la arrecha combustión
de la metáfora,
manantial inagotable,
agua de la que lerma
nuestra eterna sed de tierra.
Sinfonía de los salmos
Edit. UNAM
1996 |