OTRA VISIÓN DE LOS POEMURALES
Carlos Cervantes La palabra es espejo, doble juego de representación, desdoblamiento e imágenes, multiplicidad de facetas. Intertextualidad como un espejo prestado para que refleje mi imagen y la imagen de los fantasmas que a lo largo de los poemas van apareciendo para reforzar ideas e ideales. Palabra prestada que se hurta, para apropiarse, para adueñarse de ese verbo ya encantado, ajeno, pero que mediante la máscara y el espejo se lo apropia López Moreno, para magistralmente darnos una lección de influencias y conocimientos de poesía.
El paisaje puede ser la ciudad, la selva chiapaneca, el río que desemboca en los mares de todos los continentes y así como un mural en donde caben todos los temas, todos los colores, todos los tiempos y los espacios podemos observar a Dios, y al hombre para entender que "Hay que poner amor en los recuerdos". Y así, el recuerdo, y la memoria transiten por todos los caminos del dolor, el olvido, la historia, los objetos, los seres, para que mediante el acto poético podamos dotarlos de alma y vida y ese acto, permita aturdir nuestros sentidos.
Sensibilidad, maestría, conocimientos y experimentación con el lenguaje, combinaciones métricas, ritmos libres, rupturas violentas, asociaciones espontáneas, versificación y prosaísmo, adjetivación novedosa se enfrentan en una batalla de signos y símbolos para que el lector decodifique, descifre misterios, claves secretas, indicios probables, pistas engañosas. A través del don de la palabra, el poeta nos permite conocer múltiples universos, localismos, lugares cosmopolitas. |