CRÍTICAS A SU OBRA
CARALAMPIO
Paco Ignacio Taibo I
El nacer en Chiapas imprime no sólo carácter sino una muy especial fuerza literaria que pasa a los papeles y denuncia a su autor. Esto ocurre con Roberto López Moreno, a pesar de que lo sacaron de su tierra nativa cuando aun era un niño y lo trajeron a esta inmensa ciudad, en donde los chiapanecos siguen siendo extraños por mucho tiempo que aquí pasen.
El último libro de Roberto López Moreno tiene un doble título que se justifica ya que el libro más bien parece dos libros.
Por una parte Las mariposas de la tía Nati y por la otra El arca de Caralampio (El extraño mundo zoológico de Chiapas).
Ninguno de los dos textos se hubieran podido escribir de haber nacido Roberto fuera de Chiapas, en donde él se mueve dentro de ese asombroso mundo que concierta elementos aparentemente tan ajenos como son el mágico y colorido Chiapas, la denuncia de las injusticias contra los indígenas y un lícito esfuerzo de reflejar, para gozo de los conocedores, las imágenes realistas de los habitantes de selvas y ríos.
Cruzándose y descruzándose, estos elementos van creando una visión de difícil olvido y aún cuando pareciera que el enfrentamiento entre lo imaginario y lo puntualmente realista son entidades enemigas, lo cierto es que las mariposas que salen de la boca de la vieja cuentera nos parecen tan naturales como si no surgieran de tan insólita procedencia, mientras que algunas notas, evidentemente enciclopedistas, conviven con otras procedentes de algún zoológico fantástico.
Ejemplo de lo anterior es el pájaro Güis que anuncia a los moradores de las casas cuando van a llegar visitas o el pájaro zenzontle, cuyo nombre procede de raíces nahuas.
Se me olvidó mencionar que el libro, o dos libros, mencionados, lo o los editó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes en su serie lecturas mexicanas. |